común.

Objetivos del Flat:

Recursos materiales:

Recursos humanos:

1. Personal asistencial: dedicación especial con un seguimiento continuado de un enfermero y dos auxiliares de enfermería por turno de trabajo, así como el apoyo de un equipo asesor (psiquiatra, psicólogo, trabajador social y supervisor de enfermería).

Entre las funciones del equipo asesor se encuentran las de facilitar y colaborar en el desarrollo de los diferentes programas, participar activamente ante las situaciones de conflicto, asesorar y supervisar la labor de los tutores, identificar las posibles relaciones de dependencia que se generen y marcar las directrices de los programas en las diferentes áreas de intervención.

Metodología:

Se organizan las actividades siguiendo el plan individualizado de rehabilitación:

2. Individual:

Higiene y cuidado de la imagen, abastecimiento de ropa y objetos personales, cuidado de sus enseres, conocimiento de sus necesidades de alimentación y dietas especiales, administración y manejo de su dinero, autoadministración de la medicación, identificar las dificultades personales de relación.

3. Actividades en grupo:

4. Salidas a la comunidad:

Todas las salidas se consideran rehabilitadoras, pudiéndose efectuar de forma individual, grupal, con o sin tutores. Se favorece el contacto con sus familias y otros grupos de población (clubes, asociaciones...).

La programación del funcionamiento del Flat se establece a través de reuniones de grupo, al principio de la experiencia de carácter diario y a medida que se asegura el desarrollo de las actividades con carácter semanal. En este espacio, tutores y tutorizados, distribuyen las diferentes tareas individuales, organizan las actividades en grupo y programan sus salidas a la comunidad.

Conclusiones del proyecto Flat:

1. Tras la puesta en marcha del proyecto Flat entre 1989-1995, 13 pacientes han sido seleccionados:

2. El Flat supone un lugar de evaluación y entrenamiento de habilidades situado en un contexto protegido y se considera el primer escalón de un proceso de externación. (El segundo escalón es una casa situada al lado del hospital —piso a medio camino—, y el tercer escalón es el piso asistido en la comunidad).

3. El Flat mejora el rendimiento de los recursos de rehabilitación intermedios: en las personas que habían participado anteriormente en un Flat la estancia media en el piso-a-medio-camino pasó de un año a tres meses.

4. Finalmente, el Flat permite tener una valoración que predice con gran exactitud qué personas se integrarán con éxito en la comunidad.

Se considera el Flat como una herramienta potente y eficaz para evitar la cronicidad que genera específicamente la institución total, y por ello al Flat tienen opción no sólo las personas ingresadas susceptibles de externación, sino toda la población hospitalizada.

EXPERIENCIA DE LA TRANSFORMACIÓN DEL ANTIGUO HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE SALT EN UN SERVICIO DE REHABILITACIÓN PSIQUIÁTRICA

En 1998 se crea el Servicio de Rehabilitación Psiquiátrica en el antiguo hospital psiquiátrico de Salt, con los pacientes menores de 65 años y que no estuvieran diagnosticados de retraso mental. Dicho servicio coexiste con el de Psicogeriatría, (enfermos mayores de 65 años), y con el de Retraso Mental.

El primer objetivo fue conocer exactamente las características de la población con la que teníamos que trabajar:

Nuestros objetivos iniciales de intervención, fueron recuperar los hábitos higiénicos, que estaban francamente deteriorados en pacientes con una media de estancia de 20 años, con hábitos muy cronificados, y aumentar la conciencia de enfermedad, mejorando el cumplimiento farmacológico. Para conocer cual era la situación de los pacientes, valorarnos como se encontraban entre los pacientes los hábitos higiénicos y la conciencia de enfermedad. Se utilizaron cuestionarios de fácil administración:

Cuestionario de higiene (Torres, 1997), Cuestionario modificado de manejo de medicación (Torres, 1997).

Las conclusiones referentes a la conciencia de enfermedad

  1. El 78% de los pacientes no conocen su enfermedad; ni tampoco la medicación que toman ni los efectos secundarios de la medicación.
  2. En cuanto a los años de estancia, se comprueba que cuanto mayor es la estancia menores son los porcentajes de ítems de automanejo de medicación. Así, mientras el conocimiento de la enfermedad es de 30,6% en menos de 10 años de estancia, en más de 30 años de estancia es de 3,6%.

Las conclusiones referentes a los hábitos higiénicos

  1. Las mujeres presentan porcentajes más elevados de frecuencia alta de autohigiene. Así un 79,4% de ellas se cambia de ropa interior casi diariamente frente a un 34,4% de varones.
  2. Con el aumento de la edad; se observa una tendencia a disminuir la frecuencia de autohigiene. Los mayores de 60 años se duchan casi diariamente en un 57% frente a un 81% de los menores de 60 años.
  3. La media de años de estancia se sitúa en 20,8 años, con una mediana de 23 años. Más de la mitad (56,1%) llevan más de 20 años ingresados. Al aumentar los años de estancia se observa una tendencia a disminuir la frecuencia de autohigiene.

Durante este tiempo hemos instaurado los siguientes programas:

  1. Programa de conciencia de enfermedad y automedicación. Se han realizado grupos de conciencia de enfermedad siguiendo el modelo de Liberman (22 sesiones de dos horas de duración 2 veces por semana). Algunos pacientes han iniciado la automedicación.
  2. Programa de hábitos higiénicos. Se ha intentado favorecer la autonomía del paciente en la ducha, lavado de dientes, cambio de ropa, afeitado... Se han realizado vídeos modelo para favorecer el aprendizaje de dichos hábitos.

Dichos programas han ido acompañados de las siguientes intervenciones:

  1. Implantación de un informe de derivación, en el que se explican los objetivos del ingreso y se propone una duración limitada del mismo, para los nuevos ingresos.
  2. Inicio de tutorías de pacientes, por parte del personal de enfermería (asignar un auxiliar psiquiátrico como responsable de un usuario).
  3. Elaboración de registros sobre las actividades de la vida diaria de los pacientes.
  4. Formación del personal de enfermería, con el objetivo de producir un cambio de «personal cuidador» a «agentes de rehabilitación».
  5. Instauración de diversas actividades en los diferentes pabellones: grupo de lectura de periódicos diario, grupo de pintura dos veces por semana...

Ante los cambios estructurales que se plantearon en el «Parc Hospitalari Martí i Julià», que conllevaba el cambio de ubicación de los pacientes del Servicio a un nuevo edificio, se realizó una valoración de las competencias funcionales, utilizando las escalas HoNOS y REHAB, que se aplicaron a todos los pacientes.

Instrumentos

HoNOS (Wing et al. 1998): Evaluación de los aspectos físicos, personales y sociales asociados a la enfermedad mental.

REHAB (Baker & Hall, 1978): Evaluación Competencias Funcionales en personas con Enfermedades Mentales Crónicas.

Evaluación: Equipo de Rehabilitación con Supervisión.

ESCALA REHAB (Baker y Hall)

Escala de evaluación en rehabilitación psiquiátrica. Se diseñó para evaluar a personas con problemas psiquiátricos graves. Se utiliza en ambientes institucionalizados donde el personal pueda observar a los usuarios durante una semana.

Está formada por dos subescalas:

  1. La escala de conductas problemas que consta de 7 ítems de 3 puntos cada uno.
  2. La escala de Autonomía y Socialización de 16 ítems.

Sus objetivos generales son:

  1. Identificar a usuarios que viven en ambientes altamente protegidos, como unidades de larga estancia de un hospital, y que podrían ser dados de alta hacia ambientes menos protegidos, como un hogar familiar, un piso supervisado o una residencia.
  2. Evaluar el nivel total de minusvalía del usuario para ayudar a la composición de unidades y también para comparar a los usuarios en el proceso de rehabilitación.
  3. Identificar las áreas más significativas de intervención.
  4. Planificar el programa de rehabilitación.
  5. Establecer una línea base y evaluar los cambios en la conducta del usuario en un tiempo dado.

El personal que hace las mediciones puede ser cualquier personal de cuidados. Debe observar a los usuarios identificados durante una semana y saber utilizar la escala. En general, el personal de enfermería es el más adecuado.

Los ítems de la escala son:

Conducta problema

  1. Incontinencia (urinaria y fecal).
  2. Heteroagresividad (actos violentos deliberados).
  3. Autoagresividad.
  4. Exhibicionismo.
  5. Fugas.
  6. Agresión verbal.
  7. Soliloquios.

Autonomía y socialización

Actividad social

  1. Relaciones con los compañeros de la unidad.
  2. Relaciones con otros fuera de la unidad.
  3. Actividades de tiempo libre.
  4. Nivel de actividad.
  5. Capacidad para hablar.
  6. Capacidad para iniciar conversaciones.
  7. Sensatez del discurso.
  8. Claridad del habla.

Autocuidado

  1. Modales en la mesa.
  2. Lavarse y peinarse.
  3. Vestirse.
  4. Cuidado de sus cosas personales.
  5. Iniciativa para el autocuidado.

Autonomía comunitaria

  1. Manejo de dinero.
  2. Utilización de recursos comunitarios.
  3. ¿Cómo fue la conducta diaria del usuario? (sobre la semana en observación).

Una vez obtenidos los datos de las diferentes escalas, se realizó un análisis estadístico, con el fin de obtener grupos homogéneos de pacientes según su nivel de autonomía, en los que poder realizar programas comunes de rehabilitación.

Los grupos obtenidos fueron los siguientes:

Una vez obtenidos los grupos, se han desarrollado los diferentes programas de rehabilitación, adecuados a cada nivel de autonomía. En el momento actual nos encontramos en el proceso de cambio de ubicación y en la adecuación de los programas teóricos a los recursos disponibles para realizarlos.

BIBLIOGRAFÍA

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Watts, Bennet. Rehabilitación psiquiátrica, teoría y práctica. Ed. Limusa, 1990.

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Anderson. Esquizofrenia y familia. Guía práctica de psicoeducación. Ed. Amorrortu, 1986.

Castell, R. La gestión de los riesgos. Edit. Anagrama, 1984.

Coordinador Julián Espinosa. Cronicidad en psiquiatría. Libro de la AEN, 1986.

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