La necesidad de la investigación (y II)

 

En la primera parte del artículo, el Dr. Manuel Martín nos explicaba cómo la investigación es una actividad consustancial al ejercicio de la atención de la Salud y de qué forma se ha integrado en nuestra Institución desde sus orígenes. En esta segunda parte se profundiza en la situación actual de la investigación en nuestros centros y los retos a los que se enfrenta.

 

Manuel Martín Carrasco
Psiquiatra. Director Médico. Clínica Psiquiátrica Padre Menni (Pamplona) y Centro Hospitalario Benito Menni (Elizondo, Navarra).
Coordinador de la Comisión Interprovincial de Investigación.
 

 

En los últimos años hemos asistido a un cierto auge de la actividad investigadora –y su financiación– en los países europeos, y aunque es cierto que la actual crisis económica amenaza esta situación, también es cierto que las medidas de  tipo económico planteadas para salir de la crisis incluyen siempre el fomento de la investigación como motor del desarrollo.

Además, existe una disposición institucional favorable para el desarrollo de la investigación, como queda de manifiesto en el documento final del XIX Capítulo General: “Misión hospitalaria: Buena Noticia de la sanación de Dios para el hombre de hoy” (2006), y específicamente en el Objetivo Estratégico 11 (véase: http://www.hospitalarias.org/Resource/MISIONHOSPITALARIA.pdf): Potenciar e integrar la docencia y la investigación como parte del modelo asistencial.

En el modelo asistencial hospitalario, la docencia y la investigación se sitúan en un lugar relevante, aunque con distintos niveles de desarrollo en la práctica. Para la promoción institucional de ambas líneas, es necesario fomentar la participación en proyectos, asignar recursos o crear estructuras propias, que aseguren la adecuada proyección de nuestros profesionales y de la institución.

 

Comisión de Investigación

En el cumplimiento de este objetivo hay que destacar la creación de la Comisión Interprovincial de Investigación, promovida por el Gobierno general, y en la que actualmente se integran representantes del Gobierno general y de las Provincias Canónicas de Barcelona, Italia, Madrid, Palencia y Portugal. Fruto del trabajo de la comisión, en este momento se está llevando a cabo el Proyecto EDUCA, coordinado desde el Instituto de Investigaciones Psiquiátricas (Bilbao, Fundación Mª Josefa Recio).

Se trata de un estudio multicéntrico sobre la eficacia de una intervención psicoeducativa sobre la sobrecarga en cuidadores de pacientes afectados de enfermedad de Alzheimer, en el que participan 17 Centros de Día Psicogeriátricos y otros recursos asistenciales de las tres Provincias españolas y de Portugal, y que cuenta con financiación pública a cargo de los fondos FIS. Asimismo, existe otro estudio multicéntrico sobre la eficacia de la rehabilitación cognitiva en pacientes con esquizofrenia, también financiado a cargo del FIS, coordinado desde la Unidad de Investigación del Complejo Asistencial Benito Menni de Sant Boi (Barcelona), que en breve comenzará el reclutamiento de casos. También, y dentro de las iniciativas surgidas a partir del último Capítulo general, hay que destacar las Jornadas de Psicopatología y Salud Mental, que cumplen este año su segunda edición, promovidas en este caso por la Revista Informaciones Psiquiátricas (fundada en 1955, es la revista científica en Psiquiatría y Salud Mental más antigua de las que se publican hoy en nuestro país. Todo un ejemplo, en un momento en que revistas como Anales de Psiquiatría, Psiquis, o la Revista del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona han desaparecido recientemente).

Paradójicamente, investigando e innovando seremos fieles a nuestros orígenes

 

Gran potencial, poco desarrollo

Sin embargo, tradicionalmente las tareas asistenciales han primado sobre las docentes y científicas, lo que ha llevado a que muchas de las iniciativas de investigación que se han llevado a cabo obedezcan a intereses personales, desconectados de los planteamientos institucionales. Esto ha generado en ocasiones una desconfianza mutua entre las personas interesadas en la investigación y los representantes institucionales. En conjunto, el potencial de investigación no está suficientemente aprovechado y la producción científica es, en el conjunto de la organización, relativamente escasa para nuestro tamaño, y de calidad mejorable. Existen diversas causas de esta situación: dispersión de intereses, descuido del rigor metodológico, escasa coordinación inter/intracentros, ausencia de líneas de trabajo que tiene como consecuencia que los estudios se agoten en sí mismos y/o resulten redundantes, carencia de infraestructuras de investigación: biblioteca, banco de instrumentos de evaluación, información de fuentes de financiación, etc. Hay que tener en cuenta que en la última década la investigación biomédica, incluida la salud mental, ha experimentado un proceso de tecnificación muy importante, de manera que la disponibilidad de infraestructura es fundamental.

Evidentemente, existe una tarea importante por realizar. Sin embargo, desde mi punto de vista, el obstáculo más importante para el desarrollo de la investigación en nuestros centros es el desplazamiento de la actividad asistencial desde el ámbito sanitario hacia el entorno sociosanitario o social, centrados en la atención a la dependencia. En España, y en el resto de países europeos, no se discute que la investigación constituya uno de los objetivos de los centros sanitarios, a pesar de que pueda o no estar adecuadamente desarrollada. En la atención sociosanitaria o social, la necesidad de la investigación está cuestionada, o bien se dice claramente que no constituye un objetivo, considerándola como un lujo. Este fenómeno está en franca contradicción con el hecho de que los pacientes atendidos en los recursos sociales son con frecuencia los más graves desde un punto de vista clínico y los más necesitados de que se investigue, ya que precisamente se trata de los casos en los que los avances científicos se han mostrado insuficientes.

Y también está en franca contradicción con el espíritu de nuestra Institución. Porque la falta de investigación nos aboca a renunciar a la aspiración de excelencia que forma parte de la Congregación desde sus inicios. Así como en la época de Benito Menni el reto consistió en incorporar a la asistencia psiquiátrica los últimos avances científicos –los principios de la Psiquiatría Moral desarrollados en Francia–, en nuestro caso consiste en no renunciar a una excelencia técnica que pasa por mantener la investigación. Por supuesto que no será fácil, y tendremos que apoyarnos en la parte sanitaria con la que todavía contamos, que habrá que defender a ultranza. Pero manteniendo y promoviendo la investigación conseguiremos dos cosas fundamentales: primero, mantener la innovación y la introducción de las técnicas más avanzadas en nuestros centros, en beneficio de nuestros enfermos; y segundo, diferenciarnos de nuestros competidores en el sector social y sociosanitario. Paradójicamente, investigando e innovando, seremos fieles a nuestros orígenes.

 

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