Luz de hospitalidad

 

 

Egoitz Zabala Sagarna

Coordinador Voluntariado de Mondragón.

 

Caía la noche en Barcelona y, poco a poco, los 87 participantes fuimos llegando desde las diferentes provincias. Voluntarios, hermanas, coordinadores y junta directiva, con nuestros equipajes llenos de ilusiones y experiencias para compartir, nos fuimos reuniendo para así celebrar la XV asamblea de voluntarios de la AVHSC. Casteldefells se convirtió por dos días en faro con forma de “v” irradiando luz de solidaridad, luz de hospitalidad.

Difícil verbalizar cuando uno entra en el mundo de las emociones y de las ilusiones. Difícil resumir lo contado entre voluntarios fuera de las acitvidades oficiales o en las caminatas por la playa. Conversaciones, vivencias, experiencias de vida, momentos de solidaridad, de hospitalidad, de gratuidad, que uno sólo entiende cuando se acerca al empobrecido o al enfermo con el corazón abierto y la única finalidad de estar y acompañar, de caminar junto al que sufre.

Como en toda asamblea, se leyeron actas y se presentaron balances y presupuestos, y también como en toda asamblea la noche es momento de diversión, y así la primera noche compartiendo productos de nuestras diferentes regiones nos fuimos presentando los nuevos, saludando a los que llevan años y, aunque con diferentes acentos, edades y realidades, se sentía que éramos miembros de un proyecto común, de un proyecto que este año cumple 15 años.

“Espacio abierto” se denominó la parte formativa, dando tiempo y espacio a los voluntarios para que se convirtieran en ponentes, educadores o profesores, y a la vez alumnos de sus propios compañeros. Sirvió la actividad para ver las inquietudes de los voluntarios.

Aunque con diferentes acentos, edades y realidades, se sentía que éramos miembros de un proyecto común, de un proyecto que este año cumple 15 años

     

Destacar  la mesa redonda de experiencias. Este año 5 voluntarios, una usuaria del centro de Sant Boi y una Hermana Hospitalaria formaban esta mesa. Nos sentimos reflejados en las palabras de los compañeros que narraban sus anhelos, alegrías e ilusiones en los centros. Viajamos con el testimonio del voluntariado internacional y nos emocionamos con las palabras de agradecimiento hacia el voluntariado de Teresa, del centro de Sant Boi. Nos acercamos a la figura del fundador de la gran familia hospitalaria, Benito Menni, a través de su faceta de voluntario. Ejemplo de entrega y servicio, buen samaritano del siglo XIX que hoy sigue siendo ejemplo a seguir para todos nosotros.

El domingo partimos todos hacia Sant Boi. Compartimos Eucaristía con la comunidad de hermanas y usuarios del centro. Pan y vino compartido y Palabra que empuja al compromiso hacia un mundo más justo y más solidario. Recorrimos el centro, diferentes rostros con la misma sonrisa y cariño nos hicieron ver que ellos son nuestra razón de ser, que nuestra joven asociación tiene que seguir sembrando, tiene que seguir acompañando. 

A la provincia anfitriona, gracias por la acogida, y a cada uno de los voluntarios: muchas gracias, moitas gracias, moltes grácies, eskerrik asko.

Y es que caía la noche en Barcelona y poco a poco los 87 participantes fuimos llevando la luz del voluntariado hospitalario y el compromiso de defender el “nosotros” frente al “yo”, de acoger al excluido y de ser voz de los  sin voz a  nuestras provincias.

 

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