Centros españoles apoyan proyectos de desarrollo

Solidaridad sin fronteras

 

En muchos centros de la Congregación en España hay un movimiento muy interesante de solidaridad con los más necesitados de muchos rincones del mundo. Poco se sabe de esto, pero ofrece también una idea de que la Familia Hospitalaria es bien sensible a lo que sucede más allá de nuestras fronteras y al convencimiento de que hay que echar una mano a quienes lo pasan peor en cualquier lugar del planeta.

 

Redacción
 

 

La tecnología al servicio de la hospitalidad

En noviembre de 2008, el proyecto “San Rafael on line - Hospitalidad sin fronteras”, de la  doctora María Isabel Rotés, ganó el primer premio del concurso de proyectos solidarios, convocado por la Provincia canónica de Barcelona, de las Hermanas Hospitalarias. El proyecto pretende establecer un consultorio médico on-line con sede en el Hospital de San Rafael de Barcelona, al cual puedan acceder los médicos y/o responsables de los centros de Vietnam. El consultorio on-line tendría capacidad para: textos, fotografías, radiología y webcam.

El ámbito de actuación del proyecto son los centros vietnamitas de Chu Hai, Honai y Ho Chi Minh, que dependen de la Provincia Canónica de Barcelona.

En Chu Hai, se atiende a 35 niños discapacitados físico-psíquicos, abandonados, huérfanos o de familia muy pobre. En el internado hay 45 niños que van a la escuela estatal y son de familias pobres. En la mayoría de los casos, las hermanas les subvencionan los estudios.  

El centro de Honai se ocupa de 35 niños dispacitados físico-psíquicos y las hermanas atienden a otro centenar en una guardería.

Por último, en Ho Chi Minh, hay una residencia de las Hermanas Hospitalarias y también una guardería.

 

Falta de vacunación

“En enero de 2009 se constituyó un grupo de trabajo para poder desarrollar el proyecto, y dado que las hermanas del Vietnam no  nos consultaban on-line decidimos tener una actitud proactiva, cuenta Isabel Rotés. Durante el año 2009 hemos realizado un estudio, enviando unos cuestionarios on-line a las hermanas para que los rellenaran y nos dieran respuesta sobre las vacunaciones, enfermedades, grado de discapacidad y grado de dependencia de estos niños. Los resultados se pueden resumir en dos conclusiones: los niños no están vacunados y deberían ser valorados por un facultativo experto para optimizar el diagnóstico y el tratamiento. Durante el año 2010 deseamos vacunar a estos niños y enviar un facultativo experto”.

En cuanto a las vacunas, están estudiando si es mejor enviar dichas vacunas o fondos para comprarlas. En cuanto al facultativo, el doctor Pasarín, Jefe del Servicio de Rehabilitación, está dispuesto a viajar a Vietnam en agosto de este año para valorar a los niños y prescribir el mejor tratamiento para cada uno de ellos.

Sor María, hermana vietnamita, que está aprendiendo español en la Provincia, está recibiendo formación  como fisioterapeuta  por parte del Dr. Pasarín. A su vuelta a Vietnam podría aplicar los tratamientos prescritos por el propio doctor.

 

Lotería y estudios

Por su parte, en el “Benito Menni CASM”, de Sant Boi, decidieron también echar una mano a los proyectos de la Fundación Benito Menni con la venta de lotería. El doctor José Miguel Cebamanos nos lo cuenta: “Muchos años atrás la venta de lotería de Navidad la hacía sor Javiera Oteiza para obras benéficas. Por razones de edad lo dejó, no teniendo continuidad. En 1994 y 1995, coincidiendo con el Centenario de nuestro hospital, recordé la existencia de aquella lotería y se me autorizó reeditarla aquellos dos años para recaudar fondos para actos del Centenario. Ahí quedó suspendida hasta 2008 que, coincidiendo con la conferencia de una Hermana Hospitalaria sobre la Fundación Benito Menni, se me ocurrió proponer a nuestro gerente editar una lotería de Navidad para recaudar fondos para esta fundación. Le pareció buena idea participando también de ella sor Luz Divina Sánchez y sor Mª Luisa Cuadrón, superioras locales de Sant Boi. Fue un éxito de participación y, animados por un pequeño premio, se amplió a todas las casas de la Provincia. La última edición también fue un éxito y se vendió todo, participando en la compra trabajadores, enfermos y familiares”.

 

Formación para los profesionales

Desde el centro de Sant Boi también nos comentan otra iniciativa interesante: han asumido los estudios de especialización en Sudáfrica de un médico que trabaja en el centro de las Hermanas en Liberia. La formación dura un año y, una vez que termine, el médico volverá a su país de origen, con lo cual revertirá el conocimiento adquirido. El importe lo ha financiado íntegramente el centro catalán mediante el superávit que se consiguió en el reciente Congreso Internacional de cannabis y psicosis, y el resto, mediante aportación directa de Benito Menni CASM.

 

La idea es establecer un consultorio on-line al cual puedan acceder los centros de Vietnam. Cientos de niños vietnamitas se pueden beneficiar de esta iniciativa que aprovecha las nuevas tecnologías

 

Talleres en Madrid

José Luis Martínez Muñoz, coordinador de Voluntariado y Pastoral de la Línea de Rehabilitación (LRHB) y de la Clínica San Miguel, nos cuenta otra iniciativa. Se trata del taller solidario que se lleva a cabo en los centros de la LRHB y en la Clínica San Miguel, de Madrid. El taller se realiza una vez a la semana y, según sus responsables, tiene como objetivo “garantizar no solamente la creación o producción de conocimientos y/o el perfeccionamiento cognoscitivo, sino también la formación y consolidación de cualidades morales y espirituales; ya que la educación de una persona dependerá sin duda de la “escala moral” que haya interiorizado, y que se encuentra en congruencia con el propio proyecto de vida como canalización de todas sus energías”.

En las sesiones en que se trata de un valor específico, se hará una presentación del valor, lluvia de ideas previas, breve explicación del contenido del valor, actividades y dinámicas sobre dicho valor y momento de evaluación y aportaciones. En algunas sesiones se llevará a cabo: visión de cortos, documentales, presentaciones en power-point, fotopalabras, noticias, textos, canciones, etc., relacionados con la solidaridad y las realidades de otros países y culturas, de cara a ir adquiriendo una apertura de mente que ayude a beneficiarse de todas sus aportaciones culturales y de formas de vida. Al mismo tiempo se pretende una información y concienciación de las injusticias que se producen para, desde el taller, ir dando una respuesta adecuada, desde donde sea posible, a dichas situaciones.

Como actividad de fondo y permanente se colabora con alguna ONG, de cara a ir materializando de forma práctica el ejercicio de la solidaridad y de los demás valores que se vayan trabajando: campañas de recogidas de materiales, elaboración de manualidades para vender, participación en actividades de la ONG fuera del centro, comunicación con las personas beneficiarias de los proyectos en los países donde se estén llevando a cabo. Es muy importante que los valores se trabajen desde la práctica y desde dinámicas aplicadas a la realidad; más que desde una exposición meramente teórica y conceptual, desde los tópicos generalizados.

En cada centro hay un espacio (“Rincón solidario”) donde se colocan, en forma de mural, la información de la ONG y los proyectos, noticias, textos, dinámicas…, relacionados con el taller y las actividades que se van realizando. Cada semana se lee un texto o se escucha una canción, que se comenta entre todos y después se coloca en el rincón solidario, renovando dicho texto cada semana.     En cada una de las sesiones se procura la participación (cada uno en la medida que pueda) de todos los usuarios; y se tienen muy en cuenta sus aportaciones y necesidades.

Recientemente, dos talleres solidarios han realizado varios donativos para mejorar algunas actividades del Centro Puntiti, de Cochabamba, Bolivia. También, a raíz de los tifones que sufrió Filipinas el pasado mes de octubre, se han enviado ayudas para las Hermanas Hospitalarias en Manila.

Hay que recordar que Filipinas sufrió una de las peores inundaciones en 40 años. Hubo más de un centenar de muertos. Más de 300 mil personas se vieron obligadas a huir de sus hogares. El tifón Ketsana azotó Filipinas el 23 de septiembre de 2009, a 860 km (535 millas) al noroeste de Palau. Las lluvias torrenciales causaron grandes inundaciones y varias provincias fueron arrasadas por el temporal en todo el archipiélago. Ketsana trajo las peores lluvias a Manila entre los tifones registrados desde el inicio del registro de precipitaciones de mantenimiento.

Una de las zonas mas afectadas por el tifón fue Pasig City, donde tiene sede, desde el 2003, el “Guardian Angel Learning Center”, centro asistencial construido y gestionado por las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que ofreció, hasta el día de la tragedia, acogida, comida, alojamiento, educación y terapias a más de 200 niños en graves dificultades físicas y psíquicas.

El edificio de la comunidad y la escuela sufrieron consecuencias graves debido a las intensas lluvias, y toda la planta baja de los edificios quedó sumergida bajo el agua.

Electrodomésticos, instalaciones y otro equipamiento quedó inservible, pues todo quedó anegado por el barro una vez que el nivel del agua fue disminuyendo. Lo indispensable para la vida cotidiana de los niños y las hermanas se perdió o se destruyó por la calamidad.

En otro orden de cosas, hay que reseñar que la línea de Rehabilitación Psicosocial y la Clínica San Miguel han cubierto el coste anual de las medicinas del centro de salud mental Villa Salvador, en Perú.

Otra forma de ayuda muy importante es apoyar la formación de los profesionales de los países empobrecidos. En este caso, se trata de financiar los estudios de un médico en Liberia

 

Compartiendo experiencias laborales

Hay otras muchas formas de emprender iniciativas solidarias. Dos trabajadoras del Aita Menni, en Mondragón, han colaborado en cooperación internacional. Goiatz Abadano, auxiliar de enfermería, ha estado en Ghana (2002), en Montevideo (2006) y, recientemente, en Bolivia. Por su parte, la enfermera Virginia Ramón se encuentra en Haití desde febrero de 2010, ofreciendo su aportación personal en la atención de las muchas necesidades de salud que tienen los habitantes de aquel país. Hay que recordar que el pasado 12 de enero un devastador terremoto asoló el país caribeño y dejó a su paso casi 200.000 muertos y un millón de personas sin hogar.  

 

Atentos a las necesidades

Otro centro que también se ha solidarizado con la catástrofe haitiana fue el de Betanzos, que hizo un donativo a través de Cáritas. Además, en el centro se organizan jornadas de sensibilización destinadas al personal y a los usuarios. Dichas jornadas llevan por lema “Conociendo otras realidades” y en la última edición se ha programado una conferencia de la ONG ACOES.

El fundador de esta ONG fue Patricio Larrosa, un sacerdote que llegó a Honduras en 1993. Al ver la gran necesidad de la población, especialmente en las colonias marginales de la capital y en las áreas rurales, se propuso ayudar a la infancia y población en general, fomentando la solidaridad y trabajando para el desarrollo integral del ser humano en los sectores de población más desfavorecidos. Uno de los problemas más graves que sufre la población hondureña es la deficiente educación. El padre Patricio empezó su labor social invirtiendo tiempo y dinero en los jóvenes y niños de su barrio, que tenían una laguna muy grande en su educación por falta de recursos, motivación familiar, etc. La convicción de que una educación integral de la persona es la base para poder salir de la extrema pobreza le llevó a crear un programa de becas. Desde entonces, respalda ya a aproximadamente 2000 niños y jóvenes de Honduras.

En Navarra ha habido enfermeras que han trabajado en centros de las Hermanas Hospitalarias en otros países. Actualmente, una profesional del centro pamplonés de la Congregación está en Mozambique, colaborando con una ONG. Asimismo, el centro colabora con los proyectos para los que se solicita ayuda al Gobierno de Navarra y que deben hacerse desde una institución con presencia en la comunidad foral. También colaboran con la Jornada solidaria con la salud mental en África.

 

Los talleres solidarios incluyen información y concienciación sobre las injusticias para ir dando una respuesta adecuada, desde donde sea posible, a esas situaciones

 

 

Santander con las pequeñas víctimas de la guerra

La Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús llegó a Florencia en el año 1980 para hacerse cargo del centro de Bienestar del Anciano “San Judas Tadeo”, hoy llamado “San Vicente de Paúl”. En él se atienden a 58 ancianos con una plantilla de 10 personas, incluidas tres religiosas. Simultáneamente se hacen cargo de un puesto de salud, anexo a la vivienda de la comunidad, que atiende cada año a una media de 2.000 consultas. La dotación del puesto de salud es la justa para proveer de pequeños cuidados.

En el año 1999, la Comunidad de Hermanas decidió abrir un pequeño comedor escolar para 65 niños de los barrios empobrecidos de la capital que, junto con el dinero que ellas aportan para el pago de la escolarización, permitiera el acceso de los niños a la escuela en las mejores condiciones psico-físicas. Esto fue posible gracias a la colaboración de varios colegios de la zona que trabajan conjuntamente con la Congregación.

El proyecto en el que está comprometido el Centro Hospitalario Padre Menni desde 2003 consiste en la incorporación de niños de entre 6 y 12 años, desplazados por la guerra interna que sufre Colombia, a la escuela, dotándoles de los medios materiales necesarios para este fin, y lograr que mantengan un nivel alimentario básico y un estado de salud que contribuya a un buen desarrollo psico-físico con el fin de tener un rendimiento escolar adecuado y alcanzar, de esta forma, una completa formación.

Al niño se le facilitan todos los materiales y el uniforme necesarios para acudir a las escuelas que colaboran con las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. Esta institución cubre la matrícula y los gastos mensuales mientras que las diferentes escuelas se encargan de impartir las enseñanzas correspondientes a los niños de acuerdo con los planes de estudio vigentes. Las Hermanas Hospitalarias se encargan igualmente del seguimiento de su estado de salud general, haciendo una prevención continuada y educando en hábitos saludables. También coordinan el comedor escolar para facilitar a estos niños el alimento necesario y equilibrado para su desarrollo.

Hay que recordar que hay más de un millón de desplazados internos y día a día esta cifra aumenta producto de la violencia política asociada al conflicto armado interno. Los desplazados internos lo pierden todo, abandonan sus hogares, bienes y medios de vida y están en constante peligro, ya sea de ser objeto de represalias o que un nuevo brote de violencia haga necesario desplazarse nuevamente.

 

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